Se encuentra usted aquí

Día 17. Gratitud hacia los sentidos

Imagen de Silvia Macip
Enviado por Silvia Macip en Jue, 29/12/2016 - 17:48

Día 17 de los 21 días de gratitud (ir a la bitácora de todos los días). Nuestra profesora de mindfulness, María José Garrido, nos regala un texto exquisito para los sentidos. 

“Para la mayoría de nosotros, el conocimiento de nuestro mundo viene en gran medida a través de la vista, miramos alrededor con tales ojos que no ven que somos parcialmente ciegos. Una manera de abrir los ojos a la belleza inapreciada es preguntarte a ti mismo: «¿Qué pasaría si nunca lo hubiera visto?» «¿Qué pararía si supiera que no lo veré nunca otra vez?»…”

Raquel Carson

Me siento en este momento a agradecer aquí a los sentidos…

Mientras los dedos pulsan las teclas, siento su contacto, el calor en la punta de los dedos, gracias tacto… El sentido del tacto nos funde con aquello que tocamos en este instante, y el mundo entra en nosotros, o acaso somos nosotros los que entramos en él, todo unido… Y en este momento, darme cuenta de cuánto tengo que agradecer al tacto, sentir la calidez de los abrazos, el calor del sol en el rostro… Tal vez ahora mismo, si te has detenido un instante y estás leyendo esto, puedas llevar la atención a las sensaciones en la piel del rostro en este momento… ¿Puedes apreciar quizás el calor en tu rostro?, ¿la calidez de la ropa en tu cuerpo?, ¿la frialdad del suelo en los pies?, ¿el roce del aire en la siguiente inhalación?

Y en este momento llevo la atención al aroma del café que me estoy tomando. Y observo un pensamiento, qué diferente sería disfrutar este café sin poder olerlo por las mañanas… Y este olor me devuelve al presente…  gracias olfato… Y ahora mismo, si lees esto, qué podrías agradecer al olfato… Y poco a poco, acerco la taza a los labios, y siento la temperatura de la taza caliente al rozarlos, gracias piel… Y el gusto, gracias gusto… Saboreo el café en este momento. Qué diferencia entre tragar y saborear… Dejo el sorbo del café unos instantes en la boca antes de tragarlo. Tantos matices… como un pequeño mundo de sensaciones en la boca. Saborear me trae de vuelta a este instante. Gracias gusto…

Y ahora me detengo a observar los sonidos, gracias oído…  El zumbido del ordenador,  el crujir del radiador, el tic-tac del reloj… Da igual de donde provengan, lo que diga la mente que son, simplemente escuchar, y el sonido se funde con nosotros en este momento… Al detenerte y prestar atención, ahora en este momento, tal vez un mundo de sonidos emerge, o el silencio sin más. Cuánto que agradecer al oído. En este momento, aparece un recuerdo, el sonido de voces amadas. Gracias oído…

Llevando la atención a los ojos, los cierro… Puedes quizás hacerlo igualmente ahora, un momento, y volverlos a abrir… Se me ocurre en este momento que la vista es un sentido con el que podemos observar la experiencia que supone carecer de él unos instantes… Y al abrir los ojos, la puerta se abre y un mundo vibrante de colores reaparece… Y de repente, el azul del escritorio del ordenador parece más vivo al prestar atención, y recuerda al azul del cielo; observo por la ventana y es así… Me detengo a observar la luz… Ahora en este momento, ¿puedes observar la luz?, ¿puedes mirar ahora mismo a tu alrededor? Todo ese disfrute gracias al sentido de la vista… Observar como al abrir y cerrar los ojos, algo que das por hecho, reaparece como un mundo nuevo… Y cuanto más atiendo a lo que veo, y no a lo que pienso que veo, quizás más veo… Ver las cosas, ver a las personas como algo nuevo… Hoy, tal vez, puedas probar al cruzarte con alguien, un cruce atento de miradas,  que permita no solo ver, sino vernos, ver al otro, ser vistos, apreciados, reconocernos como algo similar, aunque las circunstancias sean diferentes para cada uno.

La práctica de mindfulness nos permite volver a los sentidos, y conectar con los sentidos es conectar con la vida en este momento. Volver a los sentidos es volver a la vida. Gracias sentidos... Mientras estamos atrapados en la mente, no prestamos atención a los sentidos… Antes de comenzar con la práctica, me sentía desconectada de las sensaciones del cuerpo, de los sentidos. Y ahora, momento a momento, a veces conectada, a veces desconectada, la práctica es como un baile de irse de los sentidos, para volver a ellos al darnos cuenta de que nos fuimos. Solo al volver a los sentidos, recuperamos el presente, recuperamos la vida en este mismo instante.

Gracias sentidos por todo ello, porque ahora me devolvéis al presente, cada vez que dirijo la atención a vosotros, como una gran pandilla de amigos que me trae de nuevo a este momento, me devuelve a la vida, a sentir la vida. Gracias amigos por traerme de vuelta una y otra vez a la vida en el presente… Siento no haceros mucho caso a veces, malinterpretaros, dispersarme, estar distraída, no prestar atención, daros por hecho, no darme cuenta de que, gracias a vosotros, en este mismo instante, aparece la sorpresa de sentir, saborear, tocar, acariciar, abrazar, ver, escuchar… sensaciones, sabores, olores, imágenes, sonidos, aparecen y desaparecen, moviéndose, cambiando… 

Quizás ahora mismo, un momento, parar y observar, un poquito más, quizás podamos darnos cuenta de todo lo que nos obsequian a cada instante, el milagro que hace posible que en este momento puedas leer esto…  Como si los sentidos estuvieran aletargados, dormidos, y de repente se agudizaran al prestar atención, despertaran… Un mundo de sensaciones en continuo movimiento.  Gracias por permitirme ver y ser vista, tocar y ser tocada, escuchar y ser escuchada… colores, dimensión, espacio, luz, calor, frío, el roce del aire, el agua en la piel, el dulzor en la boca.

“El mundo es como aparece ante mis cinco sentidos, y ante los tuyos que son las orillas de los míos”…

Miguel Hernández

Y si vamos un poco más allá, apreciar y sentir conexión con quienes en este momento no pueden disfrutar de sentidos como la vista o el oído. Cuántas veces presuponemos algo tan valioso en nuestras vidas sin prestar atención, sin apreciarlo, como si nos fuera dado. Cultivar la gratitud nos abre la perspectiva a algo que está más allá de nosotros mismos… La atención nos lleva al asombro al descubrir lo que siempre está ahí y pasa desapercibido. Si no doy por hecho el sentido de la vista en este momento, y atiendo, puedo apreciar algo tan milagroso como que ¡veo! Ante eso, tal vez solo es posible una respuesta, la gratitud…

Sea como sea, finalmente, todo lo que sentimos a través de los sentidos pasa por la mente, por nosotros mismos. En este momento siento gratitud por la capacidad de ser consciente… Sentir el mundo, y sentir nuestro cuerpo, conectar con las sensaciones en nuestro cuerpo… Al prestar atención, un nuevo mundo de sensaciones emerge, las sensaciones en el interior del cuerpo, experimentar el cuerpo desde el interior, sentir el cuerpo en este momento como un todo…Gracias, gracias… El pulso, un latido, una respiración… Vida moviéndose que siempre está ahí …  Un mundo pequeño y, al mismo tiempo, inmenso, en el interior de nuestro cuerpo… 

Y más, mucho más, si acaso estoy dispuesta, si estamos abiertos, a ver más allá de lo que vemos, a mirar de otra manera, a discernir, a confiar y mirar en profundidad…  

“Tal vez, para restablecer el contacto con los sentidos, debamos desarrollarnos y aprender a confiar en nuestra capacidad innata para ver más allá de la superficie de las cosas y adentrarnos en dimensiones más básicas de la realidad, lo que Tiresias (que, si bien era ciego, podría ver lo que realmente es importante) encarnaba para Ulises, que, pese a no ser literalmente ciego, no podía discernir lo que más necesitaba ver y conocer. Quizás estas nuevas dimensiones que sólo parecen ocultas para nosotros puedan ayudarnos a despertar al espectro completo de nuestra experiencia del mundo y nuestra capacidad para entendernos a nosotros mismos y encontrar formas de ser que nos nutran tanto a nosotros como al mundo y pongan de manifiesto lo más profundo y más humano de nosotros mismos”… Jon Kabat-Zinn

 

Referencias bibliográficas

Carson, R. (1956): “El sentido del asombro”. Encuentro, Madrid.

Kabat-Zinn, J. (2007). La práctica de la atención plena. Kairós, Barcelona 

Nota: Y seguro que hay mucho más que agradecer, de lo que en este momento ni soy consciente, y que poco a poco nos van mostrando los avances de la Neurociencia. Si tienes tiempo, y quieres leer o ver algunos vídeos, tanto que agradecer…

http://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20160506/401602989602/cinco-sentidos.html

http://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20161221/412755432427/cerebro-ilusiones-opticas-sentidos.html

https://www.youtube.com/watch?v=OEUArmu4fIc

http://www.dailymotion.com/video/xo039t_neurociencia-del-olfato-el-sentido-olvidado_school


 

gratitudTemas relacionados: